jueves, 31 de octubre de 2013

Packaging personalizado: más allá de la caja bonita

Para el público en general, hablar de packaging equivale a hablar de "envase", o más pobremente, hablar de "envoltorio". Pero el packaging es mucho más que una caja bonita. Los requisitos para que un packaging funcione siempre viene de la mano de las necesidades del propio contenido y de su destino. No es lo mismo una caja de bombones para tiendas gourmet que una caja de naranjas para las grandes superficies. Los proyectos de packaging personalizado deben cumplir las 5 premisas clave de las que hablaremos hoy, pero también traducir el lenguaje de quien se publicita y que responda a las necesidades exclusivas de cada cliente. Para ello debe acudirse a empresas especializadas en este tipo de proyecto, acostumbradas a la lista de requisitos que conlleva cada uno por defecto, más las que vengan de parte de cada cliente.


5 claves para un proyecto de packaging personalizado con éxito

  1. Conservación. El continente debe mantener las propiedades del contenido. Como ejemplo pondremos las cápsulas de café en cápsula. Lo que ves en la tienda es una caja de cartón, pero dentro cada cápsula está contenida en una bolsa metalizada que mantiene el aroma y las propiedades del café.
  2. Protección. ¿Qué viaje va a realizar el producto hasta el lugar de venta? En la respuesta están los requisitos que han de cumplir de protección. En el caso del ejemplo anterior, las cajas de cartón se apilan hasta cubir un pallet –por un lado– y las bolsitas individuales interiores protegen las cápsulas de roces y golpes.
  3. Información. Qué contiene el pack, en qué proporción, cómo se utiliza o qué precauciones debemos tener. Y sin olvidar los requisitos legales en este sentido. Distribuir todas esta información, que se entienda y que además el conjunto resulte atractivo no es siempre tarea fácil.
  4. Competencia. Aquí viene el kid de muchos diseños de envases. ¿Van a estar junto a su competencia? ¿Y quieren asimilarse a ella o diferenciarse? En el caso del packaging personalizado, la respuesta es obvia.
  5. Público. Volvemos a la reflexión del inicio de este post: no es lo mismo una caja de bombones para tiendas gourmet que una caja de naranjas para las grandes superficies. Y no es lo mismo por múltiples razones, para empezar, el público al que nos dirigimos. La pareja que quiere darse un capricho, frente a la familia que quiere ahorrarse un dinerito. Y todo ello debe estar implícito en el packaging. No es tarea fácil.
 Y aunque la tendencia es que las empresas se abran a proyectos multidisciplinares, lo ideal es delegar en quien tiene experiencia previa en el proyecto que vaya a abordarse, como mínimo para proyectos en los que tu empresa vaya a dar la cara. Toma nota, y ofrece tu mejor perfil ;-)










Abordar un proyecto de packaging no es sencillo y siempre debe delegarse a empresas especializadas en este yipo de trabajo