jueves, 28 de noviembre de 2013

Aerografía y cine

Una de mis escenas preferidas de la historia del cine es esa en que Daryl Hannah en el papel del replicante Pris se prepara para la lucha con su cazador con unas pinturas de guerra poco convencionales. Pris coge un aerógrafo, cargado con pintura negra y, cerrando los ojos, se crea un antifaz impreso directamente sobre la piel. La escena resulta inquietante porque a continuación llega el cazador (Deckard / Harrison Ford) y ella se hace pasar por una muñeca, cubierta en parte por un velo de novia pero con el maquillaje de aerografía a la vista. Pris es una replicante fabricada para la lucha, que espera paciente sorprender a su captor...



Pasado y presente de la aerografía en el cine


Hasta la llegada del 3D al cine, el aerógrafo tuvo un papel relevante con el séptimo arte. Confección de máscaras, maquillajes futuristas o heridas increíbles, todo ello fruto de técnicas de aerografía y la imaginación de artistas de gran ingenio, por citar algunos ejemplos.

En cuanto al formato en 2 dimensiones, el uso de la aerografía estuvo ampliamente extendido en el diseño de carteles de películas. Cuando el Photoshop no se había convertido en el arma potente y poderosa de los diseñadores, se crearon carteles para grandes producciones como Star Wars, Blade Runner... y basados en estos carteles, los cines contrataban artistas que reproducían en grandes dimensiones escenas de la película o los propios carteles en las fachadas de los cines.
Cartel de Blade Runner con técnicas de aerografía
Un cartel alucinante, el de Blade Runner

Hoy en día hay técnicas de aerografía que siguen utilizándose en el cine. Y aunque el 3D ha venido a reemplazar cantidad de efectos que antes se basaban en elementos reales, me atrevería a defender que hay efectos que sólo consigue la mano humana y que una máquina jamás será capaz de "replicar", como en Blade Runner...
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