martes, 14 de octubre de 2014

Piscinas de fibra, mi objeto de deseo

Ahora que se acerca el invierno rememoro mis vacaciones como un recuerdo lejano que no me importaría repetir el año que viene... en mi propia casa. Y es que he hecho un descubrimiento que se ha convertido en mi obsesión de rica: las piscinas de fibra. Una forma de tener vacaciones en casa como si estuvieses pagando la suite de un hotel de 5 estrellas.


Objetivo: tener piscina en casa

Lo descubrí tras pasar unos días en un conocido resort de la costa valenciana, donde me alojé en un ático con piscina privada en la propia terraza, desde la que, por supuesto, veía el mar. Como soy una persona muy curiosa, no paraba de preguntarme cómo habían podido meter allí una piscina, pues parecía a todas luces una piscina de obra, no una de esas desmontables que venden en grandes superficies. Así que, ni corta ni perezosa, al tercer día me acerqué a recepción y dije que quería hablar con el encargado-teníais que haber visto la cara de preocupación del recepcionista que me preguntaba sin cesar si todo estaba a mi gusto-. Gracias a la amabilidad del personal del resort, finalmente conseguí saber que se trataba de una de esas piscinas de fibra que se colocan sin necesidad de realizar una complicada obra como las de hormigón. Ya está decidido: este año voy a empezar a ahorrar para tener piscina en mi terraza y pasar el verano fresquita, ya que las piscinas de fibra son una excelente opción por sus costes y mantenimiento. 


Ventajas de las piscinas de fibra

  • La fibra de vidrio y la resina que componen sus materiales evita inconvenientes respecto a los movimientos que experimentan los distintos suelos.
  • Su pintura tiene muy buena resistencia y no es necesario repintar con frecuencia. 
  • Las piscinas de fibra carecen de poros, por lo que se adhieren menos hongos y bacterias a sus paredes, que resultan muy fáciles de limpiar.
  • La superficie de las piscinas de fibra es antiadherente, lo que permite que el agua se mantenga con menor cantidad de productos, ahorrando tiempo y dinero.
  • Son de fácil instalación, no requieren una complicada obra que dure meses, pueden colocarse en un solo día.
  • Dependiendo del fabricante su durabilidad varía, pero en cualquier caso resulta muy aceptable, rondando los 15 años sin realizar ningún mantenimiento especial más allá de una mano de pintura. 

Cómo se colocan las piscinas de fibra

He encontrado este vídeo para que os hagáis una idea de cómo se colocan las piscinas de fibra. ¡Parece muy fácil!