lunes, 22 de julio de 2013

Kitesurf, volando sin motor

Últimamente disfruto de mi tiempo en la playa contemplando a la gente mientras practica Kite surfing. Me encanta la sensación de libertad que me transmiten los saltos, giros y acrobacias de los kittesurfers. Sin duda tiene que dar un buen subidón de adrenalina eso de coger una tabla de Kite, una cometa, y un arnés y lanzarse a surcar el mar a más de 50 nudos por hora (90 km/h) con apenas un palmo de agua bajo los pies, tal y como hizo Roub Douglas, en Namibia en el año 2010, logrando el récord mundial.



Este deporte considerado como de riesgo se puede practicar en diferentes puntos de nuestra geografía, aunque la isla de Tenerife es uno de los lugares favoritos para su práctica.

Empiezo a plantearme seriamente lo de apuntarme a un curso de Kitesurf, hay diferentes precios según el bolsillo de cada uno. Por supuesto se puede empezar alquilando el material o comprándolo de segunda mano hasta que una ya esté ducha en la materia y decida comprarse un equipamiento de Kitesurf completo.

Lo recomendable para practicar este deporte es:

- Aprender en una escuela de Kitesurf.
- Utilizar material adaptado a las condiciones del entorno y según tu nivel de destreza. Por supuesto que esté revisado y en plenas condiciones. 
- Revisar siempre la previsión meteorológica de la zona en la que vamos a divertirnos.
- Evita navegar en solitario, busca siempre al menos un compañero.
- Los días que haya vientos racheados o de tierra no te subas a la tabla.
- No practicar kitesurf en zonas con muchos bañistas, como es de lógica, y evita las playas con obstáculos cercanos.

Pronto os contaré qué tal me ha ido con mis primeras prácticas de Kitesurf, de momento me quedo con la inspiración que me produce ver a Gisela Pulido, 8 veces campeona del mundo de Kitesurf en freestlye y probablemente la más joven de la historia.