miércoles, 10 de abril de 2013

Ventajas de tener un jamón ibérico en casa

A mí siempre me ha hecho ilusión tener un jamón en casa. Cuando era pequeña siempre había en la cocina un pedazo de jamón colgando de un clavo y envuelto en un paño blanco. Mis padres eran médicos en la época en que los médicos estaban bien considerados. Luego a todos nos dio por opinar, y en este país se convirtió en deporte; lo de opinar, y lo de no tener bien considerados a los médicos. Pero entonces, tú al médico le regalabas un jamón porque te había salvado la vida un par de veces ese año. A lo que íbamos, que yo quería un jamón porque viéndolo desde pequeña, ya sabía que era todo ventajas tener un jamón ibérico en casa. Sí, ibérico, a mí me va el ibérico... ¡como tonta!

Mujer oliendo una loncha de jamón serrano

Ventajas de tener un jamón ibérico en casa


  • Tener un jamón a mano enriquece todos tus platos. Pues anda que no mejora el salmorejo con unas virutas, las espinacas con unos taquitos y las lentejas con un buen pedazo.
  • Improvisa las cenas. Ponerse a cortar todo es empezar: pa amb tomaca, plato de ibérico con queso, revueltos,...
  • Invita a tus amigos. Ya no te tienes que poner a guisar para invitar a tus amigos. Un buen vino y pan, y tienes la cena resuelta. ¿Quieres mejorarla? Un buen aceite de oliva virgen extra, un tomatito rayado, un queso curado... ¿y lo has probado con cava?
  • Beneficios para la salud. Aumenta el colesterol bueno y reduce el malo. Y tiene antioxidantes. Es como comer brócoli si el brócoli estuviera bueno ;-) ¿Creías que el jamón no era sano? Pues consulta aquí más beneficios para la salud.
  • Ahorro. Si sacas números contando las veces que compras jamón y lo que te dura uno en casa, los números salen redondos. Pues anda que no me he dejado yo "la plata" comprando ibérico de 100 en 100 g. Si haces el gasto de una vez compensa, ¡te lo digo yo!
  • Jamón recién cortado. No hay nada comprarable a un jamón ibérico recién cortado. Como decía una amiga, a esto lo deberían llamar de otra manera, o a lo otro no llamarlo jamón, je, je... No es que esté de acuerdo con ella, es que me embriaga el aroma... y el sabor.
  • El rey de la Navidad. Que tu madre dice que lleves el aperitivo, que tus familiares no se van de casa ni a tiros, que no puedes más después de tanto atracón,... todo eso, te lo soluciona un jamón.
Yo compré el mío en Navidad, y aún le estoy repelando el hueso. 4 meses, no está mal. Y con el buen tute que le he dado, ya estoy pensando en el siguiente que voy a colocar en mi cocina, siguiendo la tradición familiar.