jueves, 14 de marzo de 2013

Estas pascuas... turismo rural

A mí me va el campo de toda la vida. Soy de esa generación que sus padres se compraron una parcela o una casita donde pasar los fines de semana, vacaciones y fiestas de guardar. Allí nos íbamos toda la troupe el viernes por la noche, con la tortilla de patata en la bandeja del maletero, llegando justos a ver la subasta del concurso 1, 2, 3. Mi fin de semana era abolutamente campestre, pasaba todo el día al aire libre, montada en mi bici de aquí para allá. Una vez en una charla oí que los hijos cogen las costumbres de los padres, aunque no lo quieran, y el ejemplo era el siguiente: hijos de padres que van el domingo al campo acabarán yendo el domingo al campo con los suyos, de manera natural. El ejemplo me viene que ni pintado hoy. Yo sigo yendo al campo en cuanto tengo ocasión. Pero como soy de esa generación que no han podido comprarse ni una parcelita ni una casa extra –que bastante tienen con pagar la hipoteca de la primera–, me acojo siempre que puedo al turismo rural.


Estas pascuas me voy al campo. Quiero montaña para correr, aire para respirar y un bosque donde perderme. Y que no coja de nuevo la bici. No necesito más. Y sin embargo, sé de alojamientos donde te dan mucho más. Pide por esa boquita...

Otros servicios de turismo rural que te encantarán:


  • que tienes niños, ve a algún complejo rural con granja. Pasarán el día entretenidos viendo nacer pollitos, ordeñando una vaca o aprendiendo alguna receta tradicional de la zona.
  • que quieres darte un capricho, relajarte. Vete a algún complejo rural con spa. Hazte un circuito spa y contrata algún masaje. Algunos tienen jacuzzi al aire libre, en plena montaña, ¿te imaginas? Volverás como nuevo
  • haz turismo... rural. En agunas casas tienen servicios de bici con guía para recorrer la zona
  • plan romántico. Algunas casas y apartamentos rurales disponen de chimenea en la habitación, y tienen packs exclusivos para parejas
  • a todo lujo. Hay casas rurales con suites para alojarte. Con salón, jacuzzi en la habitación, chimenea... Que te vayas al campo no significa que no vayas a tener todas las comodidades
Para estas pascuas yo me pido una casita perdida en la montaña, quiero dar grandes paseos y librarme de este estrés que me tiene agotada. Y desde allí bajaré a algún pueblo pintoresco donde vea que hay otro ritmo para vivir, conversando a la puerta de la panadería, o a la fresca cuando anochece. Y si hace frío, me llevaré una buena lectura para resguardarme al calor de una chimenea, a ser posible en mi propia habitación ;-)