Mostrando entradas con la etiqueta papel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta papel. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de julio de 2014

Imprenta online, ¿a qué esperas?

Pues sí, parece que en estos tiempos que vivimos buscamos, ante todo, rapidez y flexibilidad en los procesos de trabajo y en las gestiones de nuestras tareas cotidianas. En cualquier caso, sería absurdo no hacer uso de las bondades que nos ofrece internet. Las imprentas online se vienen imponiendo, es cuestión de empezar…¿a qué esperas?.
Compramos online productos de moda, reservamos nuestras entradas para el cine o para un concierto, consultamos y gestionamos nuestras cuentas bancarias desde casa, revelamos nuestras fotografías favoritas en un click, suma y sigue.

Colorimetría para imprenta online

He estado indagando y los resultados de mis pesquisas son reveladores: la industria gráfica está sufriendo una intensa revolución con la impresión digital y sobre todo con internet, estos nuevos servicios garantizan calidad para cualquier tipo de proyecto y "definen un nuevo modelo de negocio para una industria que en poco tiempo ha pasado de la impresión en volumen, básicamente sobre papel, a la impresión personalizada"… "los profesionales gráficos han de aprovechar las nuevas tecnologías para encontrar oportunidades para su negocio"(Ver más información en Graphispag, observatorio de tendencias de mercado en la industria gráfica).


Calidad, precios competitivos y agilidad en las entregas con las imprenta online. 

Consultando a profesionales del diseño gráfico, coinciden en que éstos son los tres parámetros que tienen muy, muy en cuenta a la hora de contratar los servicios de una imprenta en quien confiar la impresión de sus proyectos de diseño.
Porque cada proyecto gráfico es diferente y el cliente desea destacarse frente a la competencia. No es lo mismo imprimir un marcapáginas que un desarrollo de packaging para producto, las cantidades varían y en función de ello los precios. La calidad del papel, el gramaje (grosor del papel), los acabados… no serán los mismos si voy a imprimir unas tarjetas corporativas o unas carpetas para proyectos, elegir un couché o un kraft, un satinado o un verjurado. En fin, una cantidad de variables sobre las que sólo los expertos nos pueden asesorar ahora en tiempos récord, ahora podrás agilizar todos los procesos en sencillos pasos:

  1. Solicitar a la imprenta online presupuesto.
  2. Presentar tus trabajos con formatos de archivos habituales online.
  3. Formalizar y procesar tu pedido online.

Algo que a mí me ha preocupado especialmente es la sostenibilidad dentro de la industria gráfica, a saber, el impacto que supone la impresión en papel, la conservación de los bosques, los vertidos de químicos generados por el empleo de tintas, el uso de cloro para el blanqueado del papel. Existen empresas que se implican seriamente en la protección del medio ambiente, un ejemplo de ello es Impresum la imprenta online para profesionales que ha creado una campaña "Un pedido=un árbol", con la que firman su compromiso con el respeto al medio ambiente. Me ha encantado su propuesta, es el ejemplo de empresa que camina hacia el futuro porque te ofrece un servicio online con plenas garantías de los mejores profesionales en artes gráficas, asesoramiento con su centro de ayuda y como valor añadido su implicación activa en la conservación medioambiental.

No desesperes en las entregas de tus trabajos…¿a qué esperas para comenzar a trabajar online?


jueves, 14 de noviembre de 2013

El papel ha muerto ¡viva el papel!

Me permito tomar prestado el slogan de la última campaña de Canal Plus –La televisión ha muerto, viva la televisión– que a su vez ha tomado prestado de aquél El rey ha muerto viva el rey, para defender algo que todos vaticinaron que a estas alturas ya estaría muerto: el papel. Y tenía toda la pinta la verdad, ahora que leemos las noticias en una pantalla (lo de las revistas no ha cuajado tanto), ya no escribimos largas cartas de amor y se ha desterrado al papel de todos los reinos en que el plástico se ha impuesto (quién se acuerda ya de los tambores de detergente...). Afirmar que el papel ha muerto es como decir que las persona no somos personas. Porque nos sigue tirando el papel y hay ámbitos que los que nos resistimos a dejarlo morir.

Bandera pirata impresa

Si el papel ha muerto, ¿cómo explicas todo esto?

Está claro que pasamos parte de nuestra vida de cara a una pantalla, pero que cuando piensas en leer un buen libro te imaginas en tu sillón favorito pasando las hojas tocando papel... Pero hay muchos más ejemplos:

  • un regalo no es regalo si no viene envuelto ¿adivinas con qué?
  • las felicitaciones de Navidad murieron en cuanto empezaron a mandarse por mail ¿qué echábamos de menos?
  • cuando queremos volver a un restaurante pedimos la tarjeta ¿por qué nos fiamos más de un cajón que de "la nube"?
  • las noticias del papel couché, ¡tienen que imprimirse en papel couché! ¿serían lo mismo si no?
  • la versión digital de las revistas no acaba de cuajar ¿adivinas por qué?
  • los programas para guardar contactos han aprendido a escanear tarjetas de visita, pero ¿no habían muerto también?
Tiras rasgadas simbolizando que el papel ha muerto
Nos resistimos a dejar de tocarlo...

Para todos aquellos que se arrancan las vestiduras defendiendo la protección de los bosques, recordaré los Programas Azules de las empresas consumidoras de papel, donde por ejemplo se comprometen a plantar árboles (¿sabías que cada persona "consumirá" en su vida aproximadamente 13 árboles?).
No sé lo que pasará en la próxima década, no me atrevo a vaticinar... Pero pensar que en el futuro el papel ha muerto no parece acabar de cuajar.

viernes, 26 de julio de 2013

Marcapáginas para el libro de mi vida

Hoy ha vuelto uno de mis hijos pródigos a casa. Se trata de un libro, claro. Yo voy dejando a mis hijos (los quiero como tal) en adopción, esperando que por un tiempo hagan felices a otros, pero que siempre vuelvan. En este caso ha tardado mucho en volver. Su madre adoptiva, mi amiga, cuidó de él durante un tiempo pero luego se dedicó a sus recién nacidos (es una gran lectora) y lo olvidó. Pero como yo no olvido a mis hijos, reclamé su custodia hace unos días, atendiendo a la lista de hijos prestados que llevo en mi smartphone. ¡Pues claro que llevo una lista! Un hijo es un hijo ;-) Cuando el libro ha llegado a mis brazos y tras el reencuentro inicial he visto que me traía un regalo. Escondido entre las últimas páginas, un papel amarillento que me ha hecho sonreír… ¡una entrada de un concierto de B.B. King! Es seguida he revivido la sensación de aquella noche: ese negro enorme hipnotizándonos a todos con su música. Me ha encantado revivir esa sensación, y yo sabía que un día la iba a revivir, porque ya hace años (muchos) que me dejo regalos a mí misma en libros que ya he leído: en ocasiones son entradas, y en otras marcapáginas.

No puedo resistirme a los marcapáginas: los cojo de las librerías cuando son gratis, los agradezco cuando los regalan en las ediciones de algunos libros, y me encantan los marcapáginas como reclamo de eventos –tengo unos chulísimos de una exposición de ilustradores de hace un par de veranos que aparecerán por algunos de mis libros en el futuro–. He regalado marcapáginas y me han regalado también. Y como tengo tantos, lo que más me gusta hacer es utilizarlo al leer un libro y luego "olvidarlo" en él. Así cuando reviso un libro antiguo o cuando vuelve alguno que he prestado, sé que guarda en su interior un pedazo de mi vida: aquella exposición, aquella edición de lujo que me di el capricho de comprar, aquél regalo…

El poder evocador de los marcapáginas de papel

Por algún motivo nos gusta revivir épocas pasadas. Somos como los niños, que repiten aquello que les gusta por volver a sentir la misma sensación. Ahora pienso en el día que encontraré en uno de mis libros una entrada de aquel accidentado concierto de Madonna (a veces los recuerdos son más divertidos que buenos), o uno de los fabulosos marcapáginas de cartulina que ilustraron aquellos artistas, algunos muy buenos amigos míos y acariciaré ese papel que me gusta tanto...