Mostrando entradas con la etiqueta jamón ibérico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jamón ibérico. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de julio de 2013

Recetas de verano con jamón ibérico de bellota

El verano tiene muchas cosas buenas: el día alarga, la noche se templa y como el buen tiempo nos activa, nos apetece salir más. Si estás más por la calle (que va a ser más por la playa o por la piscina...) estás menos en la cocina, y las recetas de verano se vuelven más ligeras, menos preparadas, otro de los beneficios de esta estación, también para tu línea. Bienvenido a las recetas de verano con jamón ibérico de bellota: sanas, ligeras y con mucho sabor (a jamón ibérico).

Las tendencias en la cocina nos llevan cada vez más a internet. Mi chico, que es un cocinitas, ya cocina "al revés", en vez de coger una receta y comprar los ingredientes, husmea por la nevera y busca en la red una receta que se adapte a lo que ha encontrado. Y si tienes un buen jamón en casa, las ideas se multiplican. Si no conoces las ventajas de tener un jamón ibérico en casa no sabes lo que te estás perdiendo... Lo más fácil es comprar el jamón online (¡claro!) y lo siguiente disponer de 20 minutos en la cocina. ¿Preparado? Toma nota:

Hamaca y sombrilla para descansar de las recetas de verano con jamón ibérico de bellota
Con recetas fáciles irás más a la playa

Recetas de verano con jamón ibérico de bellota


  • Melón con jamón en bocaditos. Se trata de la clásica (y sencillísima) receta del melón con jamón de toda la vida, pero con un toque divertido. Vacía medio melón en bolitas: es muy fácil con un utensilio para hacer bolas de melón como el que venden en Ikea. Haz tiras con el jamón ibérico de bellota (a mano, ¡no se te ocurra con tijeras!), y rodea las bolas cerrando la tira con un palillo de madera. Colócalo en una fuente sin mucho orden y déjalo en el centro de la mesa, es el aperitivo más fresco ¡verás cómo pican!
  • Ensalada con crujiente de jamón ibérico de bellota. Al más puro estilo de mi chico (el cocinitas), echa un vistazo a la nevera: brotes verdes, tomates cherry, nueces, tostones de pan... prepara con lo que tengas una base y añade a modo de decoración unos crujientes de jamón preparados en el horno. Y aliña justo antes de servir. Un buen aceite de oliva virgen será suficiente, recuerda que el jamón ya aporta su punto de sal.
  • Chupitos de salmorejo. Esta receta es ultra-rápida, porque puedes prepararla con salmorejo comprado. Coge unos vasos para chupito (de los altos) y llena hasta la mitad con salmorejo. Corta jamón en taquitos y ponlos en un plato de café, coloca el chupito en el centro del plato y acompaña de una cucharilla desechable de madera (o de plástico de algún color divertido), así cada uno se irá echando su jamón y degustando el salmorejo a su gusto. Otra opción más sofisticada es cambiar los taquitos por cruijiente como el de la receta anterior y dejar que sobresalga por encima del borde del vaso.

Y la más fácil de las recetas de verano con jamón ibérico de bellota...

  • Ración de jamón. Imprescindible que el jamón sea recién cortado. Corta láminas finas de jamón y ve enroscándolas formando flores de jamón. Coloca en el centro del plato un bol pequeño con tomate rallado, y en otras fuente tuesta pan de pueblo y échale unas gotas de aceite de oliva virgen extra. Puedes ir añadiendo ingredientes a esta receta con lo que tengas por casa (volvemos al cocinitas...) como almendras fritas, queso curado,... Éxito asegurado y complicación cero.


Disfruta del verano con estas recetas de verano con jamón ibérico de bellota, y que el tiempo que no pases en la cocina te lo regales para ti ;-)

miércoles, 10 de abril de 2013

Ventajas de tener un jamón ibérico en casa

A mí siempre me ha hecho ilusión tener un jamón en casa. Cuando era pequeña siempre había en la cocina un pedazo de jamón colgando de un clavo y envuelto en un paño blanco. Mis padres eran médicos en la época en que los médicos estaban bien considerados. Luego a todos nos dio por opinar, y en este país se convirtió en deporte; lo de opinar, y lo de no tener bien considerados a los médicos. Pero entonces, tú al médico le regalabas un jamón porque te había salvado la vida un par de veces ese año. A lo que íbamos, que yo quería un jamón porque viéndolo desde pequeña, ya sabía que era todo ventajas tener un jamón ibérico en casa. Sí, ibérico, a mí me va el ibérico... ¡como tonta!

Mujer oliendo una loncha de jamón serrano

Ventajas de tener un jamón ibérico en casa


  • Tener un jamón a mano enriquece todos tus platos. Pues anda que no mejora el salmorejo con unas virutas, las espinacas con unos taquitos y las lentejas con un buen pedazo.
  • Improvisa las cenas. Ponerse a cortar todo es empezar: pa amb tomaca, plato de ibérico con queso, revueltos,...
  • Invita a tus amigos. Ya no te tienes que poner a guisar para invitar a tus amigos. Un buen vino y pan, y tienes la cena resuelta. ¿Quieres mejorarla? Un buen aceite de oliva virgen extra, un tomatito rayado, un queso curado... ¿y lo has probado con cava?
  • Beneficios para la salud. Aumenta el colesterol bueno y reduce el malo. Y tiene antioxidantes. Es como comer brócoli si el brócoli estuviera bueno ;-) ¿Creías que el jamón no era sano? Pues consulta aquí más beneficios para la salud.
  • Ahorro. Si sacas números contando las veces que compras jamón y lo que te dura uno en casa, los números salen redondos. Pues anda que no me he dejado yo "la plata" comprando ibérico de 100 en 100 g. Si haces el gasto de una vez compensa, ¡te lo digo yo!
  • Jamón recién cortado. No hay nada comprarable a un jamón ibérico recién cortado. Como decía una amiga, a esto lo deberían llamar de otra manera, o a lo otro no llamarlo jamón, je, je... No es que esté de acuerdo con ella, es que me embriaga el aroma... y el sabor.
  • El rey de la Navidad. Que tu madre dice que lleves el aperitivo, que tus familiares no se van de casa ni a tiros, que no puedes más después de tanto atracón,... todo eso, te lo soluciona un jamón.
Yo compré el mío en Navidad, y aún le estoy repelando el hueso. 4 meses, no está mal. Y con el buen tute que le he dado, ya estoy pensando en el siguiente que voy a colocar en mi cocina, siguiendo la tradición familiar.